Cuando el convento se transformó en cuartel muchas obras artísticas desaparecieron para siempre, mientras que otras fueron trasladadas a otros espacios hoy día conocidos (el convento de San Antonio, catedral nueva y vieja, museo de Bellas Artes, etc.). Sin embargo, hubo piezas que tuvieron un curioso y efímero paso por el convento. El espectacular conjunto de bustos-relicario del siglo XVI que hoy en día se conservan en el Museo Diocesano de Arte Sacro tuvo su particular conexión con el desaparecido templo.

 

Son esculturas de origen alemán que, tipológicamente, pertenecen a un grupo mayor, del que hoy en día se han identificado veintiuna piezas en todo el mundo[1]. Se sabe perfectamente que estuvieron ubicadas en la capilla de la Cruz o de las Once Mil Vírgenes de la parroquia de San Vicente de Vitoria-Gasteiz, propiedad del ilustre Hortuño Ibáñez de Aguirre en el siglo XVI[2], pero ahora se van sumando nuevos detalles. En el Libro de obras pías de 1827, conservado en el Archivo Franciscano de Zarautz, nos cuentan que, al menos, tres de estos relicarios fueron trasladados a la capilla de San Gregorio del convento franciscano en 1818:

Acia el año de 1818 la Cofradia de San Francisco de Paula la trasladaron a este convento de la Parroquia de San Vizente, con su Retablo nuebo, y se coloco dicho Santo y debajo del pedestral estan colocadas tres cabezas de las onze mil virgines, y todo se hizo con connivencia del Conde del Sauze.

Planta del convento de San Francisco de Vitoria con la capilla de San Gregorio señalada en rojo.

 

La capilla de San Gregorio la otorgó el convento el 14 de abril de 1515 a Francisco de Ysunza pero, como nos cuenta el Libro de obras pías, tuvo después problemas por la disputa de su propiedad. De hecho, existía un documento que contaba la intervención del propio Gregorio XIII desde Roma en diciembre de 1575. Más tarde, los condes del Sauce, últimos propietarios de la capilla, serán quienes favorezcan el traslado de estas piezas al interior de su capilla. Desgraciadamente, el documento no nos permite conocer en detalle qué piezas del conjunto fueron las que se desplazaron, pero sí nos permite aportar nuevos detalles sobre una de las joyas indiscutibles del museo Diocesano.

 

Notas:

[1]     P. Vidal Meler; E. Ruiz de Arcaute Martínez, “Dos bustos relicarios de las once mil vírgenes, de taller alemán del entorno de Colonia, en Joarilla de las Matas (León)”, Boletín. Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción, 47, 2012, p. 26.

[2]     R. García; E. Ruiz de Arcaute Martínez, “Los bustos relicarios de las Once Mil Vírgenes: claves para su estudio”, Akobe: restauración y conservación de bienes culturales = ondasunen artapen eta berriztapena, 1, 2000, p. 19.